miércoles, 5 de mayo de 2010

Para los fanáticos del fútbol

Oración para el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010

Dios todopoderoso,
creador de todo, mientras personas
de todas las naciones se congregan, con pasión
y entusiasmo para la Copa Mundial de Fútbol 2010, que
nosotros los sudafricanos podamos ser buenos anfitriones, que
nuestros visitantes sean huéspedes bienvenidos y que los jugadores de
todos los equipos sean bendecidos con un buen espíritu deportivo y con
la salud. Que tu Espíritu de equidad, justicia y paz prevalezca entre jugadores
y participantes. Que puedan contribuir, cada uno a su manera, de forma positiva
para la prevención, el control y la lucha contra el crimen y la corrupción, el
vandalismo de cualquier tipo y la explotación y el abuso, sobre todo de
los más vulnerables. Que aquellos que están lejos de sus hogares y
de sus familias encuentren mucha alegría con ocasión de la
celebración del hermoso juego del fútbol y del bello
juego de la vida conforme a Tu plan
para el bien común de todos.
Amén




lunes, 3 de mayo de 2010

FE, ESPERANZA Y CARIDAD

“Vuelta a las virtudes” Por Edward Pentin  

La fe, la esperanza y la caridad son virtudes que pueden existir en todo ser humano, pero que vienen directamente de Dios y todas entrañan elementos de riesgo.
Este es el mensaje fundamental de "Vuelta a las virtudes" ("Ritorno alle virtù. La riscoperta di uno stile di vita"), un libro del arzobispo Gianfranco Ravasi, actual presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, que acaba de reimprimir en italiano en Oscar Mondadori.
Dividido en tres capítulos, monseñor Ravasi, uno de los más grandes biblistas e vida, analiza eficazmente estas tres virtudes teológicas con el objeto de ayudar a cada persona a comprender mejor el significado de su vida. El momento en que la gracia entra en el corazón del hombre, escribe, "es el momento en que Dios aparece en la noche del alma". Dios, explica, no es un soberano distante e impasible; nos busca y es Él quien llama a nuestra puerta "abriendo de par en par nuestra soledad".
Pero la luz de Dios, una vez que ilumina un alma, debe encontrarse con una respuesta y con la conformidad, continúa monseñor Ravasi, y esta conformidad es la fe. Además, esta fe y este abandono en la fe es algo que tiene lugar en la oscuridad y entraña un gran riesgo. Prosigue explicando que no sabemos, por supuesto, lo que este abandono confiado nos traerá y no sabemos qué clase de ayuda recibiremos. Pero como Abraham, que dejó su país sin saber a dónde iba, nosotros simplemente necesitamos estar listos para escuchar la orden y ponernos a caminar.
Hablando sobre la virtud heroica de la esperanza, monseñor Ravasi hace referencia a las palabras de Georges Bernanos, el escritor francés del siglo XX, que escribió: "La forma más eminente de esperanza es el triunfo sobre la desesperación; esperar es correr el riesgo. Es, de hecho, el riesgo de los riesgos". Ravasi escribe que, contraria a la esperanza, en contra de ella "milita no sólo el pesimismo sistemático, sino también el engaño".
Giorgio Montefoschi, repasando el libro en el Corriere della Sera del 8 de marzo, estaba de acuerdo. La esperanza, escribía, no sólo sostiene y estimula a los hombres en esta vida a crear un mundo mejor, sino que también es una fuerza decisiva, animando a la humanidad a mirar más allá de su estado terrenal y de las fronteras de la muerte. La Resurrección de Cristo, continúa monseñor Ravasi en su libro, es el "sello de dicha esperanza". Como con la fe y la esperanza, Dios se adelanta en la tercera virtud teológica del amor. Citando a San Juan Evangelista, monseñor Ravasi pone de relieve que no somos nosotros los que hemos amado a Dios, sino Dios quien nos ha amado enviando a su Hijo al mundo. En ocasiones no lo reconocemos, añade, pero podemos sentir este misterio trascendente que culmina en Jesús hombre. El hombre es capaz, dice, de asumir riesgos y "responder al amor de un Dios desconocido". Sólo entonces, escribe, puede "superar el miedo y la ansiedad".
Este libro, publicado por primera vez en el 2005, pero reimpreso ahora, parece haber sido escrito teniendo precisamente ese objetivo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Crisis económica y crisis social

Por monseñor Francisco Gil Hellín
El 1 de mayo va asociado al mundo del trabajo manual, intelectual y artístico. Sin embargo, la actual situación de crisis nos remite necesariamente al paro que afecta a tantas personas, de modo particular a los jóvenes. ¿Quien no conoce personas y familias que están pasando verdaderos apuros económicos y quizás, como consecuencia de ellos, el aumento de tensiones, conflictos y hasta separaciones? Como es lógico, nadie puede sentirse indiferente sino que todos hemos de ser sensibles a esta realidad, acompañar a las víctimas y dirigirles un mensaje de solidaridad y esperanza.
La más importante es esta: la crisis económica no es de carácter financiero sino moral. Si hemos llegado a esta situación es debido a que hemos organizado la sociedad de un modo incorrecto. Consiguientemente, la crisis no será superada solo o principalmente porque cambiemos la economía sino porque se produzca otro cambio mucho mas profundo: el cambio de mentalidad y hábitos de comportamiento de las personas que integramos la sociedad. En efecto, hemos sido las personas, no la fatalidad o las fuerzas ciegas, ni siquiera algunos agentes sociales especialmente corrompidos, quienes hemos dado origen a esta crisis mundial. De ahí que su superación llegara cuando las personas cambiemos de modo real y profundo. En caso contrario, quizás superemos la crisis actual, pero no habremos quitado las causas que la generan y, por ello, volverá a aparecer en el futuro, incluso de forma más aguda.
La segunda idea que me parece fundamental se puede formular así: la crisis que padecemos no es sectorial o nacional sino global. De tal modo que ningún Estado particular y, menos todavía, ninguna estructura social inferior es capaz por sí solo de resolverla. Se necesita el concurso de todos los Estados y, dentro de ellos, de todos los estamentos sociales: políticos, financieros, intelectuales, medios de comunicación social, empresarios, trabajadores de todo el espectro laboral. Nadie puede quedar excluido porque todos somos necesarios y todos estamos concernidos.
La tercera idea fundamental me parece que es ésta: el hombre es el centro de la creación, porque el Creador, además de hacerle a imagen y semejanza suya y dotarle de una dimensión trascendente, ha puesto a su servicio todos los bienes de disfrute y de producción. Al decir ‘hombre' me refiero a todos los hombres y mujeres que viven actualmente en la tierra y a los que vendrán después de nosotros, porque Dios también ha creado los bienes para ellos. De ahí que cualquier modo de entender la política y la economía fuera de una perspectiva en la que priman las personas, el bien que las comunica y la justicia que determinan sus deberes y derechos, se convierten en realidades incapaces de afrontar y resolver el desarrollo humano integral.
Deseo expresar desde aquí mi cercanía hacia las familias y personas que se sienten afectadas por situaciones laborales de paro y precariedad. ¡Ojala me fuera posible remediar sus problemas o paliarlos de modo eficaz! Sépan que, al menos, sufro con ustedes y deseo de todo corazón que entre todos seamos capaces de resolver la dolorosa situación que nos aqueja. A lo largo de este mes de mayo, mes de la María, que empezamos, se lo pediré a la Santísima Virgen y le rogare que nos ayude. Háganlo también usredes, implorándola como Madre y consuelo de los afligidos.




sábado, 1 de mayo de 2010

La música en el complejo proceso educativo de la persona.

Benedicto XVI destacó el alto valor del estudio de la música en el complejo proceso educativo de la persona.
“El estudio de la música reviste un alto valor en el proceso educativo de la persona, ya que produce efectos positivos en el desarrollo del individuo, favoreciendo el crecimiento humano y espiritual”, aseguró el Pontífice.
El Papa reconoció que “en el contexto social actual, cualquier obra de educación parece volverse siempre más ardua y problemática”.
“A menudo entre padres y profesores se habla de las dificultades que se encuentran a la hora de transmitir a las nuevas generaciones los valores básicos de la existencia y de un recto comportamiento”, explicó.
“Esa situación problemática atañe tanto a la escuela como a la familia y a los diversos organismos que se ocupan de la formación”, continuó.
Como respuesta, “la música es capaz de abrir las mentes y los corazones a la dimensión del espíritu y lleva a las personas a levantar la mirada hacia la altura, a abrirse al bien y a la belleza absoluta, cuya fuente última es Dios”, dijo el Papa.
“La alegría del canto y de la música son, además, una invitación constante para los creyentes y los hombres de buena voluntad a comprometerse para dar a la humanidad un porvenir lleno de esperanza”, afirmó.
Por otra parte, continuó Benedicto XVI, “el deber de no tocar solos, sino de hacer que los diversos 'colores' de la orquesta, aun manteniendo sus características propias, se fundan” y “la búsqueda común de la mejor expresión, todo esto constituye un ejercicio formidable, no sólo en ámbito artístico y profesional, sino en el ámbito humano en general”.
En su discurso, el Papa destacó que “los jóvenes, aunque vivan en contextos diversos comparten la sensibilidad a los grandes ideales de la vida, pero encuentran muchas dificultades para vivirlos”. “No podemos ignorar sus necesidades y expectativas, ni tampoco los obstáculos y amenazas que encuentran”, advirtió.
Según Benedicto XVI, los jóvenes “sienten la necesidad de acercarse a los valores auténticos como el carácter central de la persona, la dignidad humana, la paz, la justicia, la tolerancia y la solidaridad”. “ Buscan también, a veces de forma confusa y contradictoria, la espiritualidad y la trascendencia para encontrar equilibrio y armonía”, añadió.

miércoles, 28 de abril de 2010

Benedicto XVI: Recuperar el rostro de la persona en internet

La Iglesia debe “recorrer los caminos del continente digital”

“Os exhorto a recorrer, animados por el valor del Espíritu Santo, los caminos del continente digital”, así habló el Papa Benedicto XVI el pasado sábado a los participantes en el Congreso Nacional Testigos digitales. Rostros y lenguajes en la era crossmediática, promovido por la Conferencia Episcopal Italiana.
“Nuestra confianza no está acríticamente depositada en instrumento alguno de la técnica – afirmó el Pontífice –. Nuestra fuerza está en ser Iglesia, comunidad creyente, capaz de testimoniar a todos la perenne novedad del Resucitado, con una vida que florece en plenitud en la medida en que se abre, entra en relación, se dona con gratuidad.”.
El Papa reconoció que en la época actual “conoce un enorme ensanchamiento de las fronteras de la comunicación, realiza una convergencia inédita entre los diversos medios de comunicación y hace posible la interactividad”.  La red manifiesta, por tanto, “una vocación abierta, tendencialmente igualitaria y pluralista”, pero al mismo tiempo “abre una nueva brecha”, que hoy se llama la “brecha digital”.
Esto “separa a los que están dentro de los que están fuera, y se añade a las demás brechas que ya alejan a las naciones entre sí y en su interior”.
Aumentan también “los peligros de homologación y de control, de relativismo intelectual y moral, ya bien reconocibles en la flexión del espíritu crítico, en la verdad reducida al juego de las opiniones, en las múltiples formas de degradación y de humillación de la intimidad de la persona”, una auténtica “contaminación del espíritu”.
Los cristianos, sin embargo, deben superar “esas dinámicas colectivas que pueden hacernos perder la percepción de la profundidad de las personas y aplanarnos sobre su superficie”, y que transforman a las personas en “cuerpos sin alma, objetos de intercambio y de consumo”. Es necesario volver a contemplar el “rostro” de cada persona, explicó el Papa.
“Los medios de comunicación se pueden convertir en factores de humanización”, cuando “están organizados y orientados a la luz de una imagen de la persona y del bien común”, y se centran “en la promoción de la dignidad de las personas y de los pueblos”, animados por la “caridad” y puestos “al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural".
Sólo en estas condiciones “el cambio de época que estamos atravesando puede revelarse rico y fecundo en nuevas oportunidades”.
Misión digital
En este sentido, el Papa subrayó que la Iglesia tiene una importante misión en este campo, y que debe adentrarse “en el mar digital, afrontando la navegación abierta con la misma pasión que desde hace dos mil año gobierna la barca de la Iglesia”.
“Más que por los recursos técnicos, aún necesarios, queremos cualificarnos habitando este universo con un corazón creyente, que contribuya a dar un alma al ininterrumpido flujo comunicativo de la red”. Cada cristiano que trabaja en los medios de comunicación, explicó, tiene la misión de “allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus verdaderas necesidades espirituales”. Hay que ofrecer “a los hombres que viven en este tiempo 'digital' los signos necesarios para reconocer al Señor", añadió el Papa.
Para concluir, exhortó a los profesionales de la comunicación a “no cansarse de nutrir en su propio corazón esa sana “pasión por el hombre” que se convierte en tensión a acercarse cada vez más a sus lenguajes y a su verdadero rostro”.
“Os ayudará en esto una sólida preparación teológica y sobre todo una profunda y alegre “pasión por Dios”, alimentada en el continuo diálogo con el Señor”, agregó.

lunes, 26 de abril de 2010

La misión de Iglesia, dar un alma al continente digital

El presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales promueve “testigos digitales”

ROMA, domingo 25 de abril de 2010 (ZENIT.org).- La Iglesia tiene la tarea de dar un alma al continente digital, no simplemente la de hacerse un espacio en el mismo, y para ello son necesarios "testigos digitales", explica el hombre a quien Benedicto XVI ha encomendado la pastoral de la comunicación.
El arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, ha presentado este objetivo en el congreso que lleva precisamente por tema "Testigos digitales" (http://www.testimonidigitali.it), organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, en Roma, del 22 al 25 de abril.
Se trata de un encuentro que tiene lugar ocho años después de otro congreso de características similares y que marcó decididamente la manera de comunicar de la Iglesia en Italia e incluso fuera de sus fronteras.
"Hoy nos encontramos como explorando un nuevo mundo", reconoció monseñor Celli. Ahora ya no se presta tanta importancia al medio, cuando "al protagonista de la comunicación, el testigo".
"Un testigo --añadió--, que mientras tanto se ha convertido en digital, subrayando en este dato técnico una transformación que no es sólo trasformación. Realmente se abre y desvela cada día un mundo nuevo ante nuestros ojos".
No se trata sólo de cambios comunicativos, advirtió, "cambio de ritmo en las relaciones que el conocimiento y el saber humano han entretejido desde siempre con la sociedad civil", subrayó.
"Hoy, sin caer en el riesgo de ser banales, no se puede seguir hablando de la importancia de los medios de comunicación. La vida, los acontecimientos, todo esto que nos rodea son un continuo e incesante recordatorio: los medios se han metido ya y de muchas maneras en nuestra vida y con frecuencia no sólo la orientan, sino que a condicionan, reclaman por así decir una consideración que les corresponde por derecho".
Por este motivo, monseñor Celli considera que ahora la atención principal hay que ponerla en el ser humano, "que ha corrido el riesgo de ser aplastado por la invasión de las nuevas tecnologías y a quien se le pide retomar plenamente su propia responsabilidad".
Hoy, añadió el arzobispo, "no estamos llamados a ser simplemente ciudadanos, quizá perdidos o sólo llenos de maravilla, en el continente digital. Nuestra tarea tampoco es la de ocupar cualquier espacio y hacernos presentes porque no se puede hacer otra cosa".
"Estamos llamados, más bien, a dejar huella visible --subrayó--, huellas reconocibles que hagan pensar por los trazos que hemos dejado precisamente en nuestra presencia".
"Si la red por definición es virtual, nos corresponde la tarea de hacerla concreta, de darle profundidad, de ofrecerle en cierto sentido alma y, por tanto, vida".
"Como los primeros apóstoles se echaron a los caminos entonces conocidos del mundo, de este modo la red tendrá que servirnos para difundir la Buena Noticia", que no es sólo una "imagen poética".
"Ciertamente tenemos necesidad de estar bien equipados con conocimientos, y por tanto a nosotros nos corresponde conocer hoy los caminos y movernos con seguridad --indicó--. Pero por encima de todo se nos pide hoy tener clara la meta y conocer a fondo los objetivos".
A los "testigos auténticos y valientes", dijo, citando del mensaje que ha enviado Benedicto XVI con motivo de la XLIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el continente digital les debe "allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención por las personas y sus verdaderas necesidades espirituales".
Esto significa, indicó, ejercer "la diaconía de la cultura digital, que se presenta hoy como un servicio no sólo útil, sino necesario, subrayando la dimensión antropológica de todo el fenómeno de la comunicación", pues el desafío no es el de utilizar instrumentos, o máquinas, sino dar un alma.
El prelado concluyó de este modo haciendo referencia al "patio de los gentiles" que ha pedido Benedicto XVI, ese espacio en el que la Iglesia pueda entablar un diálogo con creyentes en otras religiones o no creyentes, como sucedía en el templo de Jerusalén.
"Creo que el Papa nos invita a un diálogo a 360 grados, abierto a todo hombre" y "que deberíamos reflexionar sobre la vocación de nuestros medios de comunicación en casa. No son escuelas de fundamentalismo religioso, sino que quieren ser verdaderos momentos de encuentro, de diálogo, de escucha vivida en el respeto, pero también en la autenticidad de lo que somos".

domingo, 25 de abril de 2010

Ataques contra el Papa... detengámoslos

RELIGIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
La carrera por hacer titulares ha llevado a algunos medios a mentir, falsear y calumniar. Un diagnóstico de la prensa, al menos de la aquí citada, apunta a su triste y vergonzoso ocaso.

El abuso de los abusos. Historia de una deficiente gestión mediática. Omisiones, tergiversaciones, calumnias, falsedades, fantasías e invenciones con un objetivo: el Papa

Han pasado cinco años desde la publicación de aquella conocida portada del periódico The Mirror que, tras la elección del cardenal Joseph Ratzinger como Papa, decía “God´s Rottweiler” (El rottweiler de Dios). Ya por entonces, los diferentes titulares, de carácter más bien hostil, presagiaban la relación que ofrecerían la mayoría de la prensa laica mundial a aquel que como cardenal ya habían tratado severamente mal.

A lo largo de este lustro, Benedicto XVI se ha enfrentado a no pocas crisis mediáticas. Entre las más significativas han estado: 1) el hecho de ser de origen alemán y por eso, ipso facto, tacharlo de “nazi”; 2) la lección magistral de septiembre de 2006 en la universidad de Ratisbona, de donde se extrapoló una parte del discurso y se ocasionó la ira islámica; 3) en enero de 2008, la negativa de una mínima parte del claustro de profesores y estudiantes de la universidad de La Sapienza, en Roma, para que el Papa inaugurase el año académico (a raíz de una interpretación errada de un discurso sobre Galileo que, como cardenal, habría pronunciado Ratzinger en la misma institución); 4) el levantamiento de la excomunión a los obispos “lefebvristas” de inicios de 2009 y la desconocida opinión de uno de esos obispos, Richard Williamson, sobre el holocausto hebreo; y, por último, 5) el revuelo a raíz de la respuesta del Papa al periodista de France 2 sobre el condón, en el vuelo rumbo a Angola de marzo de 2009.

Pero quizá ninguna otra crisis haya sido tan mordaz como la del tema de los abusos por parte del clero católico. Sin minusvalorar la tristísima realidad de hechos comprobados y siempre reprobables en este campo, la prensa ha buscado no sólo exprimir y generalizar hasta la saciedad las debilidades de algunos miembros de la Iglesia, sino también involucrar y manchar la imagen de Benedicto XVI.

Ya el 1 de octubre de 2006 se había dado el primer intento cuando la BBC puso al aire “Sex crimen and the Vatican”, un programa de unos 40 minutos lleno de delicados errores claramente porráceos que, además, denotan palmariamente su mala intención en el afán del desprestigio del Papa. Mal utilizando documentos de la Iglesia (“Crimen sollicitationis” y la carta “Ad exequenda”), sirviéndose de viejos filmes y entrevistas no datadas, el programa adultera, deforma e interpreta a su antojo la información.

Uno de los más penosos errores fue afirmar que Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, es el autor de “Crimen sollicitationis”, documento aparecido en 1962 y preparado por la entonces Congregación para el Santo Oficio, hoy Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF en adelante). Así, el programa mal informa sobre el autor (Joseph Ratzinger por entonces ni siquiera vivía en Roma ni mucho menos era prefecto) y el contenido......

.....El abuso mediático del tema de los abusos plantea la seria consideración del tipo de periodismo que se hace actualmente en buena parte de los medios de comunicación de mayor trascendencia. Las informaciones parecen haber abdicado de la necesidad de investigaciones serias, fuentes contrastadas y contenidos veraces. Crear morbo, vender y calumniar parece ser la pauta a seguir. No sé si muchos de los medios referidos en este análisis sean verdaderamente anticristianos, pero sí sé que no han hecho periodismo.

"Es urgente tomar conciencia del daño que podría hacer este tipo de periodismo mediocre... Sabemos que nuestra querida Iglesia es santa y pecadora a la vez, pero no dejemos que unos cuantos hijos de las tinieblas nos confundan y hagan que olvidemos que pertenecemos a una familia que está llamada a ser SAL Y LUZ de la tierra. No caigamos en la ingenuidad, y sepamos hacer frente en forma objetiva a las acusaciones contra nuestra familia y sobre todo contra nuestros querido Papa... como decía la comunidad de jóvenes de la JMJ Madrid "Sepamos dar la cara por el Papa"